El hecho de que los proyectos fin de carrera sean limitados, así como de que es común el alumno que reserva un proyecto y luego no se molesta en avisar que va a realizar finalmente otro proyecto, hace que finalmente haya optado por definir un conjunto de reglas para cualquier alumno que desee que le diriga uno de los proyectos fin de carrera que ofrezco.
Si el alumno viene con un proyecto fin de carrera propio e innovador, estas normas no serán de aplicación; pero sí lo son para los proyectos listados entre estos proyectos fin de carrera.
Normas específicas de los proyectos fin de carrera- No es necesario que el alumno desarrolle el proyecto bajo Linux; pero el código debe ser compilable y ejecutable también bajo Linux.
- Todas las semanas requiero del alumno algún tipo de contacto, tipo "sigo vivo". Si ha habido avances, estupendo. El alumno me debe mandar el parche con lo avanzado. Si no ha habido avances, un correo diciendo "no he tocado el proyecto" es suficiente. Si el alumno va a retirarse a un monasterio budista a meditar durante un año, me debe decir "durante un año estaré desconectado". La razón de esta medida es evitar el efecto psicológico de "terror al orientador": el alumno no hace nada durante una semana, luego no sabe que decir, espera a tener algo muy gordo para justificar el silencio, comienza a procastinar porque tener algo muy gordo es difícil... demasiados proyectos fin de carrera se empantanan por esto. Es preferible mantener el contacto, y tener la mente en estado: "el proyecto hay que terminarlo; si no, no hay papelote." Todos somos humanos, todos tenemos bajones de rendimiento, y todos tenemos periodos de exámenes y de vacaciones. Esto no es problema, el problema es el alumno "desaparecido en combate".
- Un periodo de ``silencio total'' injustificado durante más de seis meses lo entenderé como desestimiento del proyecto. Y puedo asignarle en ese caso un proyecto idéntico o similar a otro alumno. Razón: el "alumno mariposa", que se compromete a un proyecto con el profesor A, a otro con el profesor B, a otro con el profesor C... Con lo cual, un único alumno tiene media docena de proyectos pillados -casualmente, los más chulos-; con lo que le tengo que denegar proyecto interesantes a otros alumnos que si tienen interés, y podrían hacerlo.
- Para alumnos que no han entregado código aún, el periodo de silencio total se reduce a tres meses.
- Para alumnos que no han entregado formalmente el anteproyecto en secretaría, el periodo de silencio total se reduce a dos semanas.
- La primera reunión con el alumno sólamente reserva proyecto durante una semana. Esto quiere decir que si no tengo el primer borrador de anteproyecto en mi correo antes de la primera semana, el proyecto se lo podrá llevar cualquier otro.
- Corolario de lo anterior: si un alumno ha cogido proyecto conmigo y al comenzar ve que se le queda grande, que no le gusta, o que va contra su religión o que el profesor má molón le ofrece el proyecto de sus sueños, prefiero que me mande un correo electrónico diciendo que no va a seguir con el proyecto. Le desearé suerte en el nuevo proyecto, y no habrá mal rollo. Lo libera para un compañero, y ya está. Lo que no me parece adecuado es abandonar un proyecto sin notificárselo al orientador; ya que es insolidario hacia otros compañeros que si podrían estar interesados en el proyecto.
- La dificultad del proyecto se ajustará a seis meses de trabajo -tomándoselo en serio- para alumnos de Ingeniería Técnica, y un año de trabajo para alumnos de Ingeniería Superior. No dirigiré proyectos de tipo "mercería de la señorita pepis", de hacer en dos tardes. Tampoco dirigiré minitesis doctorales encubiertas. El proyecto es una asignatura más, con una carga creditícia determinada por el plan de estudios.
