Gestionando el conocimientoEl software libre es una innovación disruptiva que está alterando la forma en la que gestionamos el conocimiento en nuestras organizaciones
El software libre es una innovación disruptiva que está alterando la forma en la que gestionamos el conocimiento en nuestras organizaciones
David Santo Orcero es profesor asociado a tiempo parcial de la Universidad de Málaga, asesor estratégico y tecnológico de varias empresas y desarrollador de software libre.
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No suelo leer a Ricardo Galli; no es santo de mi devoción, y lo que escribe no me suele parecer especialmente interesante. Especialmente porque a veces le dan ataques en contra de sus diversas fijaciones. Una de ellas es el Colegio Profesional. Teniendo en cuenta que cosas como colegiación obligatoria para firmar proyectos no las veremos ni en los más violentos viajes de ácido, y que unas míseras atribuciones -algo que, por cierto, tienen casi todas las ingenierías- son más difíciles de conseguir que la paz mundial, no se porqué está tan visceralmente en contra: si no le gusta el Colegio, que no se apunte.
Sin embargo, lo que no termino de entender de Ricardo es otra de sus pulsiones: la de repetir incesantemente lo poco que aprendió en la carrera de informática. En este post comenta, entre otras cosas, que terminó una carrera de informática desconociendo programación orientada a objetos, lo básico de teoría de control, simulación no lineal, redes -por lo que cuenta, TCP/IP-, Prolog, Smalltalk, C, C++, la tansformada de Fourrier, y a programar y administrar Unix.
Tengo que reconocer que desconozco el sistema educativo argentino; de hecho, estaba convencido que esas cosas sí se estudiaban allí -algún lector argentino que me lo confirme, por favor-. Como ya dice uno de los comentarios de la noticia, no termino de entender como consiguió la homologación, ya que parte de lo que comenta es materia troncal. Lo bueno de esta entrada es que gracias a ella puedo entender el porqué de la opinión de Ricardo respecto a los estudios de informática y al colegio. Habiendo estudiado lo que ha estudiado como carrera de informática, hasta entiendo que considere que el Ingeniero en Informática sabe menos de informática que el físico -como se desprende de esta entrada de su blog-.
Mi historia personal es bien distinta a la de Ricardo. A diferencia de él, todo lo que comenta en su blog yo sí lo aprendí en la carrera. No estudié informática en una universidad privada; lo hice en una universidad pública de provincias. Salvo control y simulación, que eran asignaturas optativas, el resto era o troncal, o obligatorio. El nivel de conocimiento que adquirí estudiando Ingeniería Informática me permitió trabajar en laboratorios de física de fuera de España. Primero de física del estado sólido, después de biofísica molecular. Y encontré un montón de físicos que eran muy buenos en lo suyo; pero que usaban la informática y las rutinas en Fortran enlatadas como caja negra. La colaboración fue estupenda: mis conocimientos en informática adquiridos durante mi estudio de Ingeniería Informática me permitió ser útil y realizar aportaciones importantes -sobre todo en los métodos numéricos que empleaban, y en la paralelización de sus aplicaciones-; ellos aprendieron muchas cosas de informática de mi, y yo aprendí un montón de física de ellos. Muchos siguen siendo muy buenos amigos, y mantengo contacto con ellos. Mi titulo me fue útil no por las atribuciones, sino por los conocimientos que adquirí al estudiarlo.
La verdad es que estoy muy cansado de leer a gente como Ricardo echando mierda sobre el tejado de la casa de la Ingeniería Informática. Estoy muy cansado de leer y escuchar a presuntos popes y gurús diciendo que, si quieres saber de informática, hazte teleco, físico o biólogo. Estoy a favor de dignificar nuestros estudios, nuestra carrera y nuestra profesión. Estoy a favor de unos estudios duros, como los que hice en su día, que formen gente muy cualificada. Estoy a favor de que se reconozca socialmente esto. Y estoy a favor de cualquier grupo de presión que defienda la calidad de la Ingeniería Informática como titulación, y el reconocimiento social de los que tengan este título. Por ello, estoy a favor del colegio. Esta es la única profesión que tiene una pléyade de monaguillos chiripiflauticos canturreando desde sus púlpitos cuan poco vale, y cuan poco se aprende estudiándola en la universidad. La única carrera universitaria que, cuando el ministerio reúne un grupo para estudiar aquello fruto de sus estudios, no invita a nadie con dichos estudios. Porque antes entrará Chikilicuatre que un Ingeniero en Informática en la Comisión Interministerial de la Sociedad de la Información y de las Nuevas Tecnologías en España. Y siempre habrá un Ricardo que dirá que aprendió más informática afinándole la guitarra a Chikilicuatre que en cinco años de Ingeniería Informática.
Se ha creado finalmente el Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de Andalucía, y yo estaré en el censo. Y colaboraré en lo que sea necesario.
Y, Ricardo; no sabes lo que siento que no hayas podido aprender informática en tu universidad cursando estudios de informática, y hayas tenido que ir a aprenderlo a un laboratorio de física. Yo tuve la suerte de aprenderlo estudiando Ingeniería Informática en Málaga.
Actualización 2 (Julio del 2009): Disponible la opinión de Ricardo Galli sobre la Ingeniería del Software. No tiene desperdicio.
Ayer tuvimos el curso de introducción al Go/Weiqi a las 16:00. Fue un éxito, con 20 participantes (faltan tres en la foto):
Dimos una introducción teórica rapidita, con el tablero magnético pegado a una de las columnas; y después comenzamos a jugar, con los tableros de 9×9 cortesía de la Asociación Andaluza de Go. (También es la Asociación Andaluza de Go la que nos dio los libros que repartimos).
Pusimos las mesas… y a jugar. Yo pasaba por las mesas respondiendo dudas, y explicando los conceptos en público, según iban saliendo -todos se ponían de pié e iban a la mesa donde se estaba produciendo el fenómeno de interés-. Con dos personas que ya conocían el juego eché unas partidas en 19×19.
Después de una pausa para café, seguimos jugando. Las partidas siguieron hasta las 21:15, en que tuvimos que cerrar el chiringito. La última partida -que terminó cuando iban a cerrar la Universidad- la eché con Hebep.
Una de las cosas que muchos preguntasteis era donde localizar tableros. Alguno propuso los todo a cien. Desgraciadamente en Málaga no es tan fácil -nota: evitad el tablero de “piedras” de madera… es malo con avaricia, es incomodísimo jugar, y retirar las piedras capturadas-. De cualquier forma, aprovechando que el dolar está bajo, es el momento de comprar fuera. Como en muchas otras cosas… Amazon al rescate.
El tablero con que me visteis que se enrollaba y se metía en la funda es:
Este tablero permite llevármelo a la universidad sin dar el cante. Es ligero y discreto, parece un portaplanos.
Por otro lado, si no tienes problema en cargar con un tablero de medio metro por medio metro -que son los tableros comunes- o quieres un tablero para tu casa, un buen tablero con piedras puede ser:
Este tablero -especialmente por las piedras- puede ser caro para un principiante -aunque el tacto de las buenas piedras y el ruido del tablero al poner una piedra le de tanto ambiente al juego-. Si lo que queremos es un tablero barato con piedras -por menos de 19US$-, tenemos:
Con esto cualquier persona puede comenzar a practicar el go.
Personalmente considero que democracia es el sistema político en el que el pueblo siempre tiene lo que se merece.
He mantenido hasta ahora este blog apolítico; y no os preocupéis, así seguirá siendo. Pero dentro de dos días hay elecciones. Están haciendo unos días estupendos -al menos, en Málaga-. Cielo sin nubes, y 25 grados de temperatura. Muchos tendrán la tentación de quedarse en casa, y no votar. Ahora, el que lo haga, que luego no reclame por la clase política que tiene: simplemente, tiene los políticos que se merece.
En EEUU -un país que ha sido democracia durante toda su existencia- popularmente se considera que el mejor candidato es el que cumple dos propiedades muy importantes, que modelan con dos preguntas.
La primera pregunta es: Si tuvieras que comprarle un coche usado a uno de los dos candidatos con mayor posibilidad de ser presidente del gobierno, ¿a cual se lo comprarías?
La segunda pregunta es: Ocurre un desastre nacional de extrema gravedad en España, y te ha tocado a ti la responsabilidad de su gestión. Tienes que llamar al Palacio de la Moncloa un domingo a las cuatro de la madrugada, para hablar con el presidente del gobierno, que será corresponsable contigo de la crisis. ¿A cual de los dos candidatos te tranquilizaría más oír al otro lado de la línea telefónica?
El lunes día 10 a las 16:00 impartiré un taller de Go/Weiqi. El Weiqi (围棋) -como lo llaman los chinos-, go (囲碁) -como lo llaman los japoneses- o o como dicen los coreanos, Baduk (creo que se escribe así: 바둑).
Es un juego muy interesante. Muy simple -tres sencillas reglas-, y muy antiguo -ya tenía más de medio milenio, según Confucio (551-497 a.C.) , cuando escribió sobre él-. En China desde hace al menos tres milenios se considera una de las artes clásicas su estudio, y fue de interés de estrategas militares y gobernantes en Asia durante todo este tiempo.
En España es muy poco conocido, aunque cuenta con casi cien millones de jugadores habituales en el mundo.
Para los informáticos, es un juego especialmente apasionante. Frente a las damas -computacionalmente resueltas ya- y al ajedrez -en el que con una buena biblioteca de aperturas, intercambio de piezas para podar el árbol de juego terminada la apertura, y una buena biblioteca de cierres cualquier programa razonable puede vencer a la mayor parte de los jugadores amateurs-, hoy en día es un reto para la Informática como ciencia hacer un programa que juegue al go razonablemente bien. La complejidad computacional del árbol de juego es de 1010360; frente a una complejidad del árbol de juego de 101064 del ajedrez, o 101081 del Shogi. Por si fuera poco, el juego es exponencial en tiempo -como el ajedrez-; pero, a diferencia del ajedrez, también lo es en espacio. Hace bastantes años un millonario coreano ofreció un premio de un millón de dólares al que hiciera un programa en go lo suficientemente hábil como para vencer a un aficionado de fuerza mediana. El premio aún no se ha concedido, y no por falta de esfuerzos.
Por ello, el go hoy en día se considera a la inteligencia artificial lo que la mosca de la fruta a la genética: una herramienta para probar nuevas tecnologías en laboratorio; como puedan ser reconocimiento de patrones, decisión, recorrido de árboles de búsqueda…
Espero haber despertado vuestro interés. Por si aún no lo he hecho, también repartiré -hasta acabar con existencias- un libro de introducción al go, cortesía de la Asociación Andaluza de Go.
Ya he hecho finalmente pública la última lista de notas que faltaba por publicar. Los resultados han sido excelentes, tanto en Fundamentos de los Computadores, como en Programación Lógica. Esta entrada es para mis ex-alumnos que han aprobado este año; para el resto de los lectores habituales de este blog probablemente os sea de poca utilidad.
En Fundamentos de los Computadores, la respuesta al nuevo tipo de examen ha sido muy buena: este año el examen práctico ha tenido un 50% de la puntuación en un problema real, con la complejidad que puede tener un problema del mundo empresarial. Os habéis pringado, habéis hecho prácticas, habéis estudiado, y los resultados han llegado: dos matrículas de honor, y tres de cada cuatro presentados aprobados. Algunos estabais acojonados con un examen con problemas reales de los que salen en las empresas. ¿A que no es tan complicado cuando se lleva la asignatura preparada? };-) Frente a la carnicería del año anterior, este año con un temario mucho más complejo y exámenes mucho más duros, habéis sacado unas notas muy buenas. Felicidades.
En programación lógica también los resultados han sido muy buenos. De la treintena de exámenes corregidos, estaban suspensos menos de media docena. Estoy contento de los resultados, y espero que vosotros también lo estéis. Los que habéis suspendido, poneros las pilas: septiembre está más cerca de lo que parece. En esta asignatura, lo que siento es que entre funcional y lógica nos tenemos que repartir 6 escasos créditos; por lo que apenas he podido daros pinceladas de lo que realmente podíais haber aprendido si hubiera mas tiempo. Me encantaría disponer del tiempo que tengo en Fundamentos de los Computadores, y poder enseñaros y poneros problemas al nivel que os serán útiles si trabajáis de ingenieros en lugar de terminar en una cárnica picando código barato en Java. Desgraciadamente, este paso lo tendréis que dar solos. Os aconsejo que profundicéis. Que el hecho de que esto no aparezca en las ofertas de empleo de las cárnicas no significa que no valga ni sea importante. Yo he ganado dinero con estos conocimientos, y vosotros puede que los necesitéis.
Finalmente, voy a poner un par de vídeos interesantes, a modo de consejo final a todos los alumnos que habéis pasado por clase, a muchos de los cuales no volveré a ver en el futuro.
El primero es un discurso excepcional de formatura impartido por Steve Jobs a los formados en Stanford en la promoción del 2005. Un discurso brillante, en el que comunica muchas verdades profundas, de las que lleva una vida aprender:
El segundo vídeo es de una música de Baz Luhrmann, cuya locución es -cambiando fechas- una columna de Mary Theresa Schmich publicada en el Chicago Tribune. Se ha convertido en todo un clásico, y seguro que lo conocereis.
Los dos vídeos a mi me ponen la piel de gallina. Espero que os sean útiles. Y mucha suerte en lo que emprendáis, sabéis que me tenéis para lo que necesitéis.